6.5.13

pamela

 
pamela piggott, que en el barco le dice que en un hotel, cuando llaman a la puerta y dicen "permesso", están pidiendo permiso para entrar, y que hay que responder "avanti!" si uno quiere dejarles entrar...
la pobre señorita piggott que está allí para lo mismo que él, pero que sabe que hacían en realidad su madre y el padre de él...
y descubrirá que no está deprimida porque tiene tendencia a engordar, sino que engorda porque está deprimida, y que una noche de homenaje a sus respectivos padres, con cena, baile y baño hasta las rocas, la hará adelgazar mas que esas tres manzanas que son su única comida al día...
y él la subirá a la báscula, pero no para pesarla, sino para pedirle permesso para poder besarla...
y tendrán la misma suite reservada del quince de julio al quince de agosto, porque no podía ser de otro modo...
 

3 comentarios:

patricia dijo...

esos homenajes son infalibles, para recuperar las sonrisas perdidas...
me cae bien esta diva...
muchos besos guapa!

Manderly dijo...

Superdivertida!!!
Una de las mejores escenas la del beso en la báscula, sin duda! Y el baño al amanecer...
Saludos.

Clara Fercovic dijo...

Jeje, buenísima peli, gran post!